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COMO ACTUAR EN CASO DE ACCIDENTE

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COMO ACTUAR EN CASO DE ACCIDENTE O EMERGENCIAS 

 

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COMO ACTUAR EN CASO DE ACCIDENTES O EMERGENCIAS:

 

 

Laura Bravo, Univision.

Ataques cardíacos, envenenamiento, ahogo, cortaduras, quemaduras, crisis de asma: ¿sabrías reaccionar ante alguna de estas emergencias? Pues saber qué hacer y qué no te ayudará a salvar tu vida y la de las personas que te rodean. Entérate cómo actuar ante los diez casos más comunes.

Qué hacer: 5 de los casos más comunes

No todas las emergencias son iguales. Aunque llames al por atención, debes saber cómo actuar antes de que lleguen los médicos. Toma nota de estos consejos:

Ataques cardíacos. Si a ti o a alguien con quien estés le duele el pecho, pierde la visión, siente que se desmaya y no puede hablar, puede estar sufriendo un ataque. Es fundamental que no muevas a la víctima y que llames de inmediato al 911. No intentes llevarla tú al hospital ni conduzcas hasta allí si eres el afectado.

Desmayos. Debes inspeccionar la respiración de la persona, y si ves que no puede respirar, tienes que hacerle reanimación cardiopulmonar. Afloja las ropas apretadas alrededor del cuello y mantén a la persona acostada durante al menos 10 ó 15 minutos, preferiblemente en un espacio fresco y calmado. Si no la puedes tender, haz que se siente hacia adelante y bájale a cabeza por debajo del nivel de los hombros, entre las rodillas. Si la persona ha vomitado y está acostada, gírala hacia un lado para evitar el ahogamiento. Eleva los pies por encima del nivel del corazón (más o menos 12 pulgadas o unos 30 cm). Recuerda que en un desmayo no debes darle comida a la víctima, ni abofetearla, ni lanzarle agua en la cara, ni colocar una almohada debajo de la cabeza o dejarla sola.

Ahogamiento. Si alguien se ahogó en el agua, debes rescatar a la persona por la cintura y no por el cuello. Si ya está fuera del agua, ponla de espaldas y gira su cara hacia un lado para que saque el agua de sus pulmones. Recuerda que no puedes hacer respiración artificial si no ha lanzado el agua que tragó. Pon ambas manos, una encima de la otra, sobre la parte superior del abdomen y presiona varias veces hasta que no salga más agua de su boca. Si no respira, haz reanimación cardiopulmonar.

Ataque de asma o de alergia. En caso de que tú o alguna persona no puedan respirar por un ataque de asma o alergia, es fundamental tomar a la víctima y presionar la parte superior del abdomen, debajo del pecho. Si estás auxiliando a alguien, agárralo por detrás y presiona con ambas manos. Si eres tú y estás solo, apoya la parte superior de tu abdomen en una mesa, silla o mueble firme. Repite la operación hasta que recuperes la respiración. Llama de inmediato al 911.

Atragantamiento con un objeto extraño. Si un niño se traga un objeto que bloquea sus vías respiratorias y no puede hablar ni respirar, sigue los consejos del Heimlich Maneuver (maniobra de Heilmich). Pon al niño en tu falda, mirando hacia el frente (no hacia ti) y presiona debajo de sus costillas. Presiona firmemente la parte superior de su abdomen de forma muy rápida, sin apretar las costillas. Repite hasta que lance lo que se ha tragado. Si es un adulto el que se atraganta, haz lo mismo, pero mantenlo de pie de espaldas hacia ti. Si eres tú, corre rápidamente hacia un mueble en el que puedas presionar la parte superior de tu estómago. Nunca golpees en la espalda, porque el objeto irá más adentro y corres el riesgo de atragantamiento.

Cómo actuar en los otros cinco

Cómo actuar en los otros cinco

Hemorragia o sangrado continuo. Primero, debes calmar a quien se ha lastimado. Si la herida es superficial, lávala con agua tibia y jabón y sécala con toquecitos suaves, sin frotarla. Recuesta a la víctima, para reducir la posibilidad de un desmayo al aumentar el flujo de sangre al cerebro. Siempre que sea posible, eleva el área de la hemorragia. Si se trata de un objeto, como un cuchillo, trozo de madera o flecha que está enterrado en el cuerpo, nunca lo retires, pues puedes empeorar la hemorragia. Pon almohadillas y vendas alrededor del objeto y átalas con cinta adhesiva para asegurar el sitio en que esté localizado. Aplica presión directa sobre la herida con un vendaje estéril, un trozo de tela limpio o incluso con una prenda de vestir. Si no hay otra cosa disponible, se deberán usar las manos. Lo mejor para la hemorragia externa es la presión directa, excepto en lesiones oculares.

Envenenamiento. Si la persona tomó veneno, haz que beba agua de inmediato o leche. No des jugos porque hacen peor. Si respiró veneno, lleva a la víctima a un lugar abierto y fresco mientras esperas ayuda. Si es en la piel o en los ojos, lava en ambos casos con mucha agua tibia. Siempre llama al Centro de Control de Envenenamiento, teléfono 1-800-222-1222.

Picaduras. Las picaduras suelen ser inofensivas, pero si tienes alergia puede ser mortal. Primero que nada, debes llevar siempre contigo algún medicamento recomendado por un médico especialistas y aplicarlo en caso de picadura. Debes sacar de inmediato el aguijón para que el veneno no siga actuando. Quítalo con algo que tenga punta, no aprietes sobre la zona porque eso esparce aún más el veneno. Si no sabes que alguien es alérgico y de repente se hincha luego de una mordedura, no lo dejes que se duerma y llévalo de inmediato a un centro de salud.

Convulsiones. Suelen producirse en los ataques de epilepsia o cuando los niños pequeños tienen mucha fiebre. Los músculos de la víctima se contraen y se ponen rígidos, los ojos quedan en blanco y luego la persona comienza a hacer movimientos bruscos e involuntarios. Si es el caso de un niño con fiebre, mételo en el agua o ponle baños fríos para bajar la fiebre. En caso de epilepsia, deja a la persona acostada en el suelo y aparta los objetos con los que podría dañarse. No hagas respiración boca a boca cuando tiene el ataque, a menos que pasen más de dos minutos. No intentes abrirle la boca con fuerza, ni meter los dedos en su boca. Aflójale la ropa, colócale una almohada debajo de su cabeza para que no se golpee y luego ponlo hacia el costado por si presenta vómitos. Luego del ataque llama a emergencias sin dudarlo.

Quemaduras. Las quemaduras pueden ser de primer grado (piel enrojecida), de segundo grado (ampollas) y de tercer grado (piel carbonizada). En el último caso debes llamar a emergencias, pero en los tres tienes que enfriar la zona quemada con agua fría durante 15 minutos con una gasa o tela limpia, proteger con compresas estériles o con sábanas limpias y acostar al herido boca arriba, si no tiene herida la espalda. En caso de gravedad, debes envolverlo con una manta y darle calor hasta que llegue la ambulancia. No pongas cremas, talcos, desinfectantes ni ningún químico sobre la herida.

Siempre preparados

Según el Colegio Americano de Médicos de Emergencia (American College of Emergency Physicians), es importante estar siempre listos para una emergencia médica: aunque parezca negativo prepararse para lo peor, la prevención es un paso fundamental que se debe tomar.

Lo primero es tener a mano todos los teléfonos de urgencia: policía, bomberos, hospital, ambulancia y médico de familia. Recuerda que aunque se trate de una emergencia médica, es posible que tengas que llamar a los bomberos para que saquen a alguien de entre los hierros o los escombros, o a la policía para que venga a testificar un choque o un crimen.

El segundo, preparar una lista de drogas a las que tú o alguien de tu familia puede ser alérgico, ya que en las emergencias se actúa muy rápido y es importante avisar a los paramédicos a qué remedios se tiene rechazo. Y el tercero, tener a mano un buen botiquín de primeros auxilios.

Según la Harvard Medical School (Escuela de Medicina de la Universidad de Harvard), así es como debes actuar ante una emergencia médica:

Mantén la calma
No muevas a la persona herida o enferma a menos que la posición en la que está represente un peligro para su vida
Llama de inmediato al 911. Si no puedes soltar a la persona para buscar un teléfono o un celular, pide a alguien que llame
Para estar más seguro de lo que haces, nunca está demás tomar un curso de primeros auxilios dirigido a los que no son médicos. Puedes hacerlo de forma gratuita dirigiéndote a la delegación de la Cruz Roja de tu ciudad.

Hay veces que es obvio que se trata de una emergencia, pero otras no sabrás cómo reaccionar. El Colegio Americano de Médicos de Emergencias dice que debes actuar de inmediato y llamar al 911 en estos casos:

Desmayo o pérdida del conocimiento
Dificultad respiratoria, falta de aliento o asfixia
Sangrado continuado
Expectoración o vómito con sangre
Vómitos severos y persistentes
Dolor en el pecho
Presión o dolor en la parte superior del abdomen
Cambios en el estado mental (dificultad para despertar, confusión, comportamientos extraños)
Lesión en la cabeza o en la columna (por ejemplo, si la víctima se cayó o ha chocado)
Dolor severo y repentino en cualquier parte del cuerpo
Mareo, debilidad, cambios en la visión
Ingestión de una sustancia venenosa
Lesión súbita, como en caso de un accidente automovilístico, quemaduras o inhalación de humo, ahogamiento inminente, herida profunda o grande, etc.
En todos los casos, es fundamental mantener la calma y si la víctima tiene dificultades para respirar o se está quedando dormida hay que hacer una reanimación cardiopulmonar, para que siga recibiendo sangre en su cerebro. ¿Cómo hacer esta respiración? Por lo general la realizan los paramédicos cuando llegan al lugar del hecho, pero a veces es necesario tomar las riendas y ganar tiempo. Recuerda que si el flujo de sangre se detiene, el cerebro puede sufrir daños permanentes e incluso se puede llegar a la muerte.

Si se trata de niños menores de ocho años o de bebés, no debes hacer reanimación cardiopulmonar si no ha dejado de respirar, ya que podrías producir un ataque cardíaco. Si en cambio no respira, tienes que colocar dos o tres dedos sobre el esternón, justo debajo de los pezones, y poner la otra mano en la frente manteniendo la cabeza hacia atrás. Tienes que presionar el pecho del niño hacia abajo y dar cinco compresiones, rápidas y sin pausa. Después de un minuto debería moverse, toser y empezar a respirar.

En los casos de mayores de ocho años, tienes que cubrir la boca de la víctima con tu boca, cerrarle la nariz con los dedos y dar dos soplidos lentos y completos. Si el pecho no se levanta, se deben realizar compresiones en el pecho como las que se aplican a los menores de ocho años, pero con quince repeticiones.

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